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Herpes genital

Enfermedades de Transmisión Sexual
El herpes genital es una infección de   transmision sexual causada por el virus del   herpes simple o VHS, caracterizada por episodios   repetidos que se desarrollan con una erupción de   pequeñas ampollas, generalmente dolorosas, sobre   los genitales.

Hay dos tipos de VHS, y ambos pueden producir   herpes genital:

El VHS tipo1 comúnmente infecta los   labios causando lesiones conocidas como   "vesículas de fiebre" o "lesiones de frío" o   "fuegos", pero también puede infectar el área   genital y causar lesiones.

El VHS tipo 2 usualmente causa el herpes   genital, pero también puede infectar la boca   durante sexo oral. Una persona infectada con   herpes genital puede pasar o transmitir   fácilmente el virus durante el acto sexual a una   persona sana.

Ambos tipos, el VHS 1 y 2, pueden producir   llagas (también conocidas como lesiones) en y   alrededor del área vaginal, en el pene,   alrededor del ano, y en los glúteos o muslos.   Ocasionalmente, las lesiones aparecen en otras   partes del cuerpo donde el virus ha entrado por   lesiones de la piel.

El VHS permanece en ciertas células nerviosas   del cuerpo, de por vida y puede producir   síntomas esporádicos en algunos pacientes   infectados.

CAUSAS

El herpes genital es ocasionado por dos virus   que pertenecen al grupo herpesvirus hominus,   conocidos, respectivamente, como herpes simple   tipo 1 (HSV-1) y como herpes simple tipo 2 (HSV-2).   El HSV-l es responsable, aproximadamente, del 5   al 10% de los herpes genitales. Ambos virus son   transmitidos por contacto sexual. Es normal que   ocurra un cruce de infecciones de tipo 1 y 2   durante el contacto sexual oral - genital.

La infección inicial de herpes oral ocurre   normalmente en la niñez y no está clasificada   como una enfermedad de transmisión sexual. El   80% de la población adulta es candidata a portar   el HSV-1 y puede haberlo adquirido de una forma   no sexual.

La incidencia total de herpes genital está   estimada en 1 de cada 1000 personas.

La infección inicial de HSV-1 o HSV-2 está   caracterizada por signos y síntomas sistémicos   (por todo el cuerpo) así como también por signos   y síntomas locales. Entre los síntomas   sistémicos están la fiebre, malestar, dolor   generalizado (mialgia) y disminución del   apetito. Los síntomas localizados se describen   más adelante.

Cuando el virus es transmitido por las   secreciones de la mucosa oral o genital, la   lesión inicial se localiza sobre la región sobre   la que se produce la transmisión. Los lugares   más habituales son: glande y otras partes del   pene, y el escroto en hombres; vulva, vagina y   cervix, en mujeres. La boca, ano y cara interna   de los muslos puede también ser un sitio de   infección en ambos sexos.

Antes de la aparición de las ampollas, el   individuo infectado experimenta un aumento de   sensibilidad, quemazón o dolor en la piel, en el   lugar en el cual aparecerán éstas. La piel se   enrojece y se llena de múltiples vesículas   pequeñas, enrojecidas y llenas de un fluido de   color claro amarillento. Las ampollas se rompen   dejando llagas dolorosas que, eventualmente,   forman una costra y sanan en un periodo de 7 a   14 días. El brote puede estar acompañado de   malestar y engrosamiento de los nódulos de la   zona inguinal. En las mujeres puede aparecer una   descarga vaginal y dolor al orinar (disuria).   Los hombres pueden tener disuria si la lesión   está cerca de la apertura de la uretra (meato).

1. Herpes tipo 1 en labio
2. Herpes genital en pene
3. Hertpes genital en vulva
Una vez que una persona se infecta, el virus se establece en el interior de las células nerviosas fuera del alcance de los anticuerpos. El cuerpo intenta combatirlo pero esta lucha no tiene final. El virus puede, de este modo, permanecer latente (periodo de "latencia") durante un tiempo más o menos extenso, pero repentinamente la infección se reactiva y el individuo tiene otro ataque de dolor y ampollas. Los ataques recurrentes pueden ser raros, ocurriendo sólo una vez al año, o tan frecuentes que los síntomas parecen continuos. Estos ataques recurrentes pueden ser precipitados por muchas causas como la irritación mecánica, la menstruación, la fatiga, las quemaduras del sol y otras. Las infecciones recurrentes en hombres son generalmente más leves y de duración más corta que en mujeres.

La investigación sugiere que el virus puede transmitirse a la pareja incluso cuando la enfermedad parece clínicamente ausente, de modo que una pareja sexual sin lesiones aparentes puede transmitir la enfermedad. Una diseminación asintomática puede contribuir realmente más a la diseminación del herpes genital que la misma enfermedad activa.

El virus del herpes es de especial importancia en las mujeres por varias razones. Está implicado en el cáncer de cuello uterino, especialmente cuando está presente en combinación con el virus del papiloma humano (HPV), el virus responsable de las verrugas genitales (condiloma). Para las mujeres embarazadas, la presencia de HSV-1, o de HSV-2 sobre los genitales o en el canal de nacimiento, es una amenaza para el bebé. La infección en el bebé puede conducir a una meningitis herpética, a una viremia herpética, a una infección crónica en la piel o, incluso, a la muerte.

La infección por herpes supone un problema especialmente serio en las personas inmunodeprimidas (enfermos de SIDA, personas recibiendo quimioterapia, radioterapia, o que estén tomando dosis elevadas de cortisona). Estas personas pueden sufrir infecciones en varios órganos, como por ejemplo:

Queratitis herpética del ojo.
Infección persistente de la piel y membranas mucosas de la nariz, boca y garganta.
Esófago (esofagitis herpética).
Hígado (hepatitis herpética).
Cerebro (encefalitis).

PREVENCIÓN

Preservativo masculinoLa prevención es muy difícil desde el momento en que el virus puede contagiarse incluso a partir de personas infectadas que no presentan síntomas. Sin embargo, evitando el contacto directo con una lesión abierta rebajamos el riesgo de infección. Las personas con herpes genital deben evitar el contacto sexual cuando tienen las lesiones activas. Las personas con herpes genital conocido pero sin síntomas clínicos presentes deben informar a su pareja de que tienen la enfermedad. Esto permitirá a ambos usar barreras protectoras (preservativos) para prevenir el contagio.

El preservativo es la mejor protección frente al herpes genital cuando se es sexualmente activo. El uso sistemático y correcto de un preservativo ayuda a evitar el contagio.PRESERVATIVO FEMENINO

Los preservativos se controlan para asegurar que ese virus no puede pasar través del material del cual están hechos.

Las mujeres embarazadas infectadas con el herpes simple deben hacerse cultivos semanales del cervix y genitales externos para prevenir posibles nuevos brotes. Si los cultivos son positivos, las lesiones activas están presentes y, por ello, se recomienda hacer una cesárea que evite la infección del recién nacido.

CLINICA

Inicialmente, sensación de calor, picor y color rosado.
Ampollas dolorosas llenas de fluido en el área genital o rectal.
Pequeñas ampollas que se funden para formar una ampolla larga.
Costras amarillas que se forman en las ampollas al principio de la fase de curación.
Fiebre suave.
Bultos en la ingle (linfadenopatía inguinal).
Micciones difíciles y dolorosas (disuria).
Micciones titubeantes.
Aumento en la frecuencia y urgencia de las micciones.
Relación sexual dolorosa
Incontinencia urinaria.
Llagas genitales

TRATAMIENTO

Hay otras enfermedades que tienen síntomas y signos parecidos al herpes genital, por lo que es importante acudir al médico para que realice pruebas de diagnóstico e inicie el tratamiento lo antes posible. Actualmente ningún tratamiento puede curar el herpes genital, pero existen medicamentos antivirales que suprimen la multiplicación del virus, aceleran la curación y disminuyen el malestar. Entre ellos tenemos el aciclovir y recientemente el valaciclovir cuya eficacia y seguridad se ha demostrado en herpes genital agudo y como supresor de recidivas. Así mismo, se ha demostrado su utilidad en la reducción del riesgo de transmisión de este virus. Estos medicamentos tomados en cápsulas o pastillas son más efectivos que en cremas.

El aciclovir oral no cura la infección, pero reduce la duración y severidad de los síntomas en la infección primaria y también reduce la extensión de ataques secundarios. También reduce el riesgo de contagio. Puede usarse en el primer episodio y repetidamente. Para un máximo beneficio durante los brotes, la terapia debe comenzar tan pronto como aparecen los primeros síntomas (anteriores a la úlcera) o en cuanto se notan las ampollas.

El aciclovir tópico es también efectivo, pero debe ser aplicado más de 5 veces al día. Durante las primeras 24 horas es conveniente aplicar la pomada cada hora, lo que reducirá mucho el tiempo de curación.

Los baños calientes pueden aliviar el dolor asociado a las lesiones genitales. También se recomienda una limpieza muy suave con agua y jabón. Si aparecen las lesiones de la infección secundaria en la piel, puede ser necesario un antibiótico tópico como Neomicina, Polimixina B y Bacitracina en pomada. A veces también pueden necesitarse antibióticos orales.

Si las recurrencias no son muy frecuentes y la persona está familiarizada con los síntomas y signos iniciales de las recurrencias (picor, hormigueo, dolor de espalda y a lo largo de la parte posterior de la pierna) el tratamiento puede usarse para parar o suprimir estos episodios (tratamiento episódico). Sin embargo, si las recurrencias son frecuentes, graves o afectan a la vida de la persona, puede ser necesario tomar la medicación a diario durante un período de tiempo para prevenir las recurrencias, constituyendo un tratamiento de mantenimiento.

La resistencia al aciclovir en el herpes se nota enseguida. Si los síntomas no mejoran rápidamente con aciclovir, está indicada una nueva evaluación de su médico.

Una vez infectado, el virus permanece en su cuerpo para el resto de la vida. Algunas personas nunca vuelven a tener otro episodio en su vida y otras tienen frecuentes brotes durante el año. Las infecciones tienden a aparecer después de la relación sexual, exposición solar, y después de situaciones de stress. En individuos con un sistema inmune normal, el herpes genital permanece como dormido, pero la amenaza esta ahí siempre.

COMPLICACIONES

Las complicaciones más frecuentes del herpes simple son:

Enfermedad recurrente (frecuentemente).
Encefalitis (raramente).
Expansión del virus a otros órganos del cuerpo en gente inmunodeprimida
Mielopatía transversa.
Incontinencia.
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